Licores

Licores de IBIZAHierbas y Palo

Los licores más tradicionales de Mallorca y de Eivissa tienen su origen en los brebajes medicinales que preparaban los boticarios en el siglo XVI para combatir las epidemias. Dos de ellos son las herbes (hierbas) y el palo, que cuentan con Denominación de Origen.

Las herbes mallorquinas e ibicencas, aunque de sabor diferente, están elaboradas a partir de una base de distintas hierbas hasta llegar, en algunos casos, a superar 30 tipos diferentes. El hinojo, romero, hierbabuena, hojas de naranjo, de limonero, manzanilla y melisa se dejan macerar durante varios meses y el concentrado resultante se mezcla, en pequeñas porciones, con anís dulce, para la elaboración de las herbes dolces, y con anís seco para las herbes seques con más graduación de alcohol.

Un remedio contra el paludismo
El palo es un exquisito licor que tiene su origen en los siglos XVI y XVII, cuando en Mallorca existían muchos terrenos pantanosos y los mosquitos transmitían una terrible enfermedad: el paludismo. Para combatirlo se utilizaban dos plantas, la quina calisaia y la genciana, que conservaban metiendo en alcohol para evitar que fermentasen. También añadían azúcar, para quitar el sabor amargo. La mayor producción se concentra en Mallorca, aunque en Eivissa también se fabrica.

A lo largo de los tiempos, la elaboración del palo se ha ido modificando, y actualmente se hace con azúcar quemado, el secreto de este licor. Según los más entendidos, todos los palos se hacen con la misma base, pero ninguno sabe igual.

A diferencia de las herbes, el palo se toma como aperitivo antes de las comidas. Puede hacerse sólo, con hielo, o con sifón, la forma más extendida en las islas.

GIN

Uno de los licores más característicos de Menorca es el gin, ginebra elaborada a partir del vino de uva y aromatizada con bayas de enebro. Desde hace casi un siglo, en las destilerías de Gin Xoriguer se produce este aguardiente siguiendo fielmente los métodos tradicionales.

El gin es la ginebra menorquina que tiene su origen en los tiempos de la dominación británica en el siglo XVIII. En esa época, a Menorca llegaban miles de marineros y soldados ingleses para guarnecer la isla que en sus horas de asueto pedían en las tabernas la bebida entonces de moda, el gin. En la isla no se conocía este aguardiente, aunque pronto unos artesanos idearon la manera de producirlo importando bayas de enebro y elaborándolo con agua y alcohol etílico de origen vegetal.

Facebook